el grito...

 

                             CAPÍTULO 7: COLECCIONA QUE ALGO QUEDA... UN PASATIEMPO CARO PERO A LA VEZ MARAVILLOSO

       
Nunca ha sido nuestra industria vinílica muy favorable de agasajar al sufrido comprador de sencillos con alguna gema sonora no incluida en el larga duración oficial, y cuando lo ha hecho no se convertía en norma de la casa, muy al contrario de lo que ocurre habitualmente en el mercado anglosajón del single.
        Por otro lado la reinvención del EP no obedecía para las discográficas hispanas a un criterio estético sino más bien comercial, para tantear el mercado, pasando ampliamente de reeditarlos para los que no tuvieran la suerte de adquirirlos en su momento. Es el caso del EP de Los Secretos, del doble single de Mermelada, del Ep de Mamá o del histórico cuatro canciones de Kaka de Luxe. Y lo más lamentable, las caras B no se suelen añadir a las nuevas ediciones en CD, como sucede con los hasta ahora publicados de mis venerados Nacha Pop. Y, hablando de ellos...

ÉSTAS SON SUS GEMAS

        Entre su primer y segundo trabajo editaron El Sueño/Atrás, otra tortura de coleccionista que merece la pena buscar. El portentoso Ruidos en el Desván apareció como cara B de Juego Sucio, la refrescante Puedo Estallar en la otra cara de Relojes en la Oscuridad y Frases como extra de Grité una Noche.
Sacúdanse bien los bolsillos si intentan completar su discografía a 45, el goteo de referencias del doble ‘80-88’ acabará con vuestra paciencia. ¿Para cuándo una caja en condiciones? Los intereses de varias compañías priman por encima de todo.
Para este laborioso menester sí que se hacen imprescindibles las ferias de coleccionismo, donde otro afán es cercenado por lo abusivo de los precios: la busca y captura de las primeras referencias independientes y otras no tan independientes.
        Si les interesa el Ayudando a los Enfermos de nuestros queridos vigueses siniestrados, el EP que sacó la RCA con los andaluces Spray, Cámara, Krazy Boys y Danza Invisible; si van a por La Chica de Plexiglás (El Aviador Dro en Movieplay) o a por el EP compartido de Parálisis/Gabinete; si ansían el rock gótico de
Los Monaguillosh y a Los Coyotes en estado salvaje, si desean recuperar un Mini Lp titulado Revistas del Corazón o bien suspiran por las hermosas portadas cinéfilas de los Hombres G, asegúrense de que la tarjeta de crédito tenga saldo suficiente.
        Y es que ¡la vida es cara!, ya lo advertían Los Garrido en su divertido Maxi de 1985 para Hispavox. Y la nostalgia todavía más, pero aceptamos sin rechistar, confiados en recuperar un pedazo de historia viva, deseosos de completar un extenso puzzle del que fuimos partícipes pero, ¡ay!, perdimos las piezas.
        Aquel incunable de Plástico, Nieva/Mil Pedazos donde comenzaba Eduardo Pegamoide; aquellos gemidos de Neo Zelanda pasando hambre y el surf salvaje de
Loquillo; la portada de Gallardo & Mediavilla para el Makoki de Paraíso y la Ruta del Sur de Los Rápidos, son pequeños caprichos de 7” convertidos en reliquias del pasado para quién los sepa apreciar.
Al igual que ocurre con otros fetichismos incomprensibles para la mayoría de los mortales, no existe explicación racional que justifique el nuestro, a no ser que aquellos
Discos Sorpresa de Fundador nos retrotraigan a la infancia y contemplando el original de La Chica de Ayer –no su reedición quiosquera– a la mitificada adolescencia.

PREGUNTA:

        ¿Qué tendrán estas miniaturas de hidrocarburos no saturados de doble enlace, formados por dos átomos de hidrógeno, de sabor dulce y olor agradable que nos atraen tanto?

RESPUESTA:

        El gas incoloro empleado en su fabricación se utiliza como anestésico. Ahí está la clave. Anestesiada la percepción de la realidad nos transfiguramos en paradigmas de la sinrazón  coleccionista. El CD ya no nos adormece, excepto los de Bunbury y Calamaro. Como diría nuestra Carmen de España:

“Quillos que os creéis Jim Morrison, Leonard Cohen,

Tom Waits y Dylan juntos.

Dejad de atormentarnos en plan Rock and Roll Star.

No coqueteéis con la autodestrucción de pacotilla en pose de auténtico”.

Como dirían Ciudad Jardín:

«Odio a los auténticos»

        Soy falso.
 

 Referencias básicas